09 Sep 2016

Finalmente se oficializó el programa de blanqueo de capitales, resultando así importante determinar cuál de las alternativas es la más conveniente desde el punto de vista del rendimiento y liquidez ofrecidos. Básicamente, las alternativas son 4, debajo detalladas.

Opción A: La primera constituye el pago directo del impuesto especial, determinado sobre el valor de los bienes declarados en forma voluntaria. Este impuesto  rondará entre 0-15% en base al valor de los bienes y el momento de declaración. La declaración temprana tiene sus ventajas, debido a que asegura un impuesto inferior. Considerar que las tenencias de moneda nacional o extranjera en efectivo depositadas en bancos del país, deberán permanecer depositadas por 6 meses o hasta el 31/03/2017, lo que resulte mayor, pudiendo retirarlos antes solamente de adquirir bienes inmuebles o muebles registrables.

Opciones B y C: La segunda alternativa exime del pago de impuesto de “adquirir en forma originaria uno de los títulos públicos que emitirá el Estado Nacional”, en base a las siguientes condiciones: i) un bono a 3 años denominado en US$ con cupón del 0% a adquirirse hasta el 30/09/2016, intransferible y no negociable hasta su vencimiento (“Opción B”); o ii) un bono a 7 años en US$ con cupón del 1% a adquirirse hasta el 31/12/2016, intransferible y no negociables por 4 años (“Opción C”). La particularidad de esta segunda opción consiste en que exime del pago del impuesto por hasta 3 veces el monto subscripto. Cabe destacar que se podrá acceder a esta alternativa hasta tanto se agote el volumen nominal que planea emitir el Estado Nacional.

OPCION D: La última alternativa, que también exime del pago del impuesto especial, consiste en la subscripción o adquisición de cuota partes de fondos comunes de inversión cerrados, constituidos con el objeto especial de brindar financiamiento a: proyectos de infraestructura, inversión productiva, inmobiliarios, entre otros. Los fondos deberán estar invertidos en tales instrumentos por 5 años.

Tomando como base las mencionadas pautas, observamos que la opción B debería ser desestimada considerando que ofrece un rendimiento nulo y tampoco tiene una considerable ventaja en términos de liquidez (al encontrarse los fondos “congelados” por 3 años). Entre las opciones A y C, preferimos la A: si bien evaluamos que ambos ofrecen los mismos rendimientos esperados (en base a curvas de yields soberanos actuales), la primera de ellas incrementa los niveles de liquidez de inversión. Asimismo, la opción C tiene un componente de riesgo único significativo debido a que la amortización de capital caería en cabeza de la próxima administración ejecutiva.

cuadro1

En suma, descartamos la opción B, preferimos la A por la C; ahora la compararemos versus la opción D. Hemos sensibilizado el rendimiento en US$ que podría ofrecer un fondo de infraestructura/inmobiliario y contemplando un prima por iliquidez, al tener inmovilizado el capital por 5 años. A continuación se detalla el “impuesto” implícito en la operación que se compararía con el 10% considerado en la opción A. Dicho impuesto “implícito” es calculado en términos de pérdida de valor presente (por ser un activo que rinde menos de lo exigido).

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Una prima por iliquidez superior a 250pb ya implica un “impuesto” implícito superior al 10% para un rango de rendimientos ofrecidos de entre 4,0-7,5% en US$. En un análisis paralelo y más simplificado, el rendimiento en US$ ofrecido por un fondo de financiamiento inmobiliario/ infraestructura debería ser equivalente a 4% en US$ (costo de oportunidad) más la prima por iliquidez elegida. Para primas de 200-350pb, dicho rendimiento ofrecido estaría en torno a 6-7,5% en US$ anual. Creemos que la elevada demanda por este tipo de instrumentos pone en riesgo el rendimiento ofrecido, que sumado a la prima por iliquidez exigida, resulta en nuestra preferencia por la opción A.